Poemario sobre los territorios que perdemos al vivir: el país, la juventud, el cuerpo, el padre que no estuvo, el hijo que se irá, la fe que se guarda y se saca del clóset como un crucifijo. Organizado en tres tiempos — lo que fue mío, lo que me dejó, lo que dejaré — con un epílogo que trasciende la carne. Poesía de exilio interior, no geográfico.