Noventa y nueve microrrelatos que afirman pesar poco.                                       Mentira.                                                                                                                                    Padres que roban segundos antes de morir, migrantes que   cruzan con el equipaje de sus miedos, meseros que sirven café a la esposa que los traiciona, muertos que visitan su propia tumba descalzos.
Entre los microrrelatos, un poema oculto de 98 versos espera al lector atento. Dos libros en uno.
Las astillas no pesan. Hasta que se clavan